Ponencia. Derecho Cooperativo-Realidad social y nuevas leyes

SÍNTESIS de la ponencia

En primer lugar, la ponencia invita, a que el lector ubique la importancia y trascendencia del
contexto, en el que se trata el debate para generar aportes a la construcción de nuevas normas
jurídicas en materia cooperativa. Para ello pone a los “hechos” sistémicos en el eje principal a
observar, para la formulación de nuevos aportes. Esos hechos sistémicos, junto a las “pruebas”
que surgen de la declaración de Guadalajara, nos lleva a una especie de “alegato”, que da el
marco suficiente para que el “alma y el intelecto” de los aportantes, se incline favorablemente al
trabajo colectivo y con responsabilidad por esta temática y no se limite a los aspectos tributarios
o laborales o de la previsión social.

En un segundo lugar, esta ponencia hace una breve descripción de las corrientes históricas
dentro del cooperativismo entre el paradigma del consumo (cooperativas de consumo y
servicios) y el paradigma de producción (cooperativas de trabajo). Desde dicho contexto se
encuadran los antecedentes normativos de la ley 20.337, la ley marco de ACI y los anteproyectos
de Ley Cooperativas de trabajo.

En tercer lugar se hace referencia a un “proyecto esquema” sobre una “nueva ley cooperativa”
la cual en hipótesis se dividiría en dos partes a) Para el ciclo vital de la persona jurídica
cooperativa en si misma b) para las distintas “especies o variedades” de personas jurídicas
cooperativas, donde se tendrían que tener en cuenta ciertas particularidades, excepciones, o
variaciones conforme su naturaleza

En cuarto lugar, finaliza la ponencia, haciendo referencia a un tema que podría llegar a tener
una especial potenciación y gravitación en el movimiento cooperativo, como lo es el formato de
CTPU ( Cooperativas de Trabajo de Profesionales Universitarios) y su especial estructura
llamada MNU (motor nuclear universitario)

INDICE

1) Ubicación en tiempo y espacio social. Enfoques. 2
2) El hecho y la norma. ¿Entidad o sistema? 3 4
3) Colapso sistémico y declaración cumbre cooperativista de Guadalajara
año 2009
5
4) Cooperativas de consumo versus Cooperativas de Trabajo 6
5) Ley marco OCA 7
6) El anteproyecto del INAES. (Argentina) 7
7) La nueva ley cooperativa 7
8) Temáticas especificas 10
9) Tema especial. Las CTPU. 13

DESARROLLO DE LA PONENCIA

1. Ubicación en tiempo y espacio social. Enfoques.

Toda expresión literaria o escrito, cualquiera fuera su tipo, surge de un
determinado ángulo o enfoque social, después de todo, el ser humano, es animal social, y como
tal expresa una visión concreta y medible de sus necesidades y aspiraciones.

Todo ser humano, por su propia naturaleza esta subordinado a principios
activos y pasivos, que junto a determinados valores o esencias sociales son milenarios. Los
enfoques de cualquier ponencia, y más aun, la que ahora me ocupa, pueden brindarse desde una
visión o de múltiples visiones, que concurren en grado de potenciación a la fundamentación de la
misma. Cabe entonces señalar que en esta ponencia, escribo como cooperativista militante,
con algunas décadas y canas sobre hombros y cabellos. En segundo lugar como cooperativista
de una cooperativa de trabajo y de un especial formato a las que denomino CTPU (Cooperativas
de Trabajo de Profesionales Universitarios), cooperativas que si bien son muy escasas, están
destinadas en función de su naturaleza social, del colapso sistémico y del nuevo orden social a
crearse, a ser de una potencia muy pocas veces vista. También escribo como abogado, dado que
el derecho y el objetivo de justicia, no solo ha sido trabajo, sino también vocación encontrando
en la doctrina cooperativa, la síntesis, que Dios mediante y probabilidad científico social
fundante, será el eje civilizatorio de los próximos siglos, cabe tener esa Fe, porque lo contrario a
ello es la barbarie. También dejo objetivada mi palabra como escritor, para enaltecer una
doctrina del trabajo y su dignidad, cuyo principio rector fue elaborado en la creación misma del
ser humano, donde función, diseño, ciclo vital, fortalezas y debilidades, no han surgido por mera
casualidad. Por lo tanto escribo, desde la primera línea de batalla, allí en las trincheras de la
cultura del trabajo digno, en contacto activo con el objeto de estudio, análisis y defensa. Allí en
el escenario donde se enfrentan varios millones de emprendedores, en todos los países o
regiones, que poco o nada tienen como defensa, contra las 65,000 multinacionales “promedio”
(monopolios, oligopolios, monosopnios y oligopsonios) que diseñan la explotación, la codicia y
la lujuria, en el escenario social del planeta.

Ante lo expuesto y habiendo ubicado al lector, en una especie de
“aclimatación” de los párrafos que a continuación leerá, cabe entonces, pasar a exponer
brevemente, sobre aportes para la construcción de una ley sobre cooperativas, y especialmente
sobre cooperativas de trabajo, a efectos de recuperar y potenciar la racionalidad, la ciencia y el
progreso no solo de Argentina, sino de Latinoamérica y potencialmente el mundo. Veamos
entonces:

2) El hecho y la norma. ¿Entidad o sistema?
5
La temática sobre la cual convoca se convoca a esta jornada, y en función o
marco de lo debatido en el Congreso Argentino de las cooperativas 2012, es la generación de
ideas o aportes, para la construcción de normas jurídicas (ley) para lo que es el
cooperativismo y/o las cooperativas, “atento a que las cooperativas requieren un tratamiento
legislativo acorde a su naturaleza. A casi cuarenta años de la promulgación de la actual Ley de
cooperativas, todavía persiste un inadecuado tratamiento de esta figura jurídica por parte de
distintos marcos normativos, como por ejemplo la legislación tributaria, el derecho laboral y las
regulaciones sobre los contratos de concesión de servicios públicos…” .

Expresada así, en la cita señalada el eje convocante y colocado en el
portaobjeto del microscopio mental que todo abogado investigador posee, lo primero que
debemos indagar será el “hecho” a normativizar y/o actualizar en su legislación.

Si el “hecho” o sea el “acontecimiento susceptible de…” son tan solo las
“entidades cooperativas”, su “institucionalidad y sus problemáticas” en si mismas consideradas,
considero que estaríamos errando la creación o adaptación de legislaciones que hagan viable ya
sea el surgimiento, la reforma o adaptación de las mismas, ya sea tanto en lo tributario, lo laboral
y contrataciones diversas.

Es decir, que si nos limitáramos a una discusión o aporte, al esqueleto de la
entidad como figura jurídica, no seria otra cosa que agregar artículos, párrafos o capítulos, por la
sola gimnasia legislativa de propuestas que manifiestan muchas veces intereses sectoriales ( más
cercanos al sindicalismo algunas veces, u otras tantas al empresariado capitalista y/o al Estado ),
ello es así, dado que el cooperativismo como “hecho social” y como “doctrina social”, no es
pura, ni vive adentro de una caja cristal, sino que interactúa con otros sectores sociales. Es decir
“tiene vecinos sectoriales influyentes”.

Desde esta ponencia, se trata de generar aportes jurídicos a nuevos capítulos,
nuevas estructuras y nuevos artículos o párrafos, que no solo tengan en cuenta lo tributario, lo
laboral, las concesiones, etc, sino que también y en primer lugar genere la estructura o esqueleto,
donde estén TODOS LOS FORMATOS o ESPECIES DE COOPERATIVAS. Dicho “nuevo
esqueleto legal ” hoy ausente o colapsado, entiendo potenciaran la fenomenal fuerza social que
ya están surgiendo de los escombros de los sistemas imperantes hasta hace poco tiempo atrás. La
crisis de EEUU del 2008 represento la “quiebra no formal” de la supuesta primer potencia del
mundo y su “poder de tracción”. La declaración de la cumbre cooperativista de Guadalajara año
2009, quizás sea su “certificado de defunción”.

Entiendo que a las distintas clases o figuras jurídicas de cooperativas que
conforman el movimiento cooperativo, merecen un análisis jurídico, (tributario, laboral, etc) que
excede al perímetro de esta ponencia. En función de ello, limitare mis humilde aportes,
especialmente al “esqueleto normativo” o “visión integradora” , en la cual deberían
desembocar todas las carencias o falencias de las actuales leyes, resoluciones, etc y en especial
tratare de aportar a las “cooperativas de trabajo”, a las que considero “opción laboral sistémica
del presente y esperanza del futuro”

Cabe por ello merituar, que el “sistema mundo” y especialmente el área
geográfica de nuestra Latinoamérica y nuestra argentina, en función de sus asimetrías, espera una
respuesta urgente de carácter legislativo, para que las fuerzas sociales condenadas a la
exclusión sistémica, puedan incorporarse de una manera ágil y eficaz, a la construcción de una
nueva sociedad.
6
Es entonces imprescindible considerar , que el “hecho social jurídico” a
legislar o reformar o potenciar no son tanto las distintas “particularidades” jurídicas, (impuestos,
concesiones, etc) sino que lo cabe considerar como “hecho”, es o son, los sistemas
socioeconómico y culturales COLAPSADOS. (seudocapitalismo y seudosocialismo).

Habrá que ver entonces ¿Qué es lo que se rescata de los sistemas
colapsados y que es lo que se potencia como surgimiento de lo nuevo?. A partir de allí,
podremos discutir las temáticas del derecho tributario, del laboral, de las concesiones, de la
seguridad social y de otros mas. Ello es así, porque si discutimos el “derecho de la seguridad
social” para citar tan solo un ejemplo, tendremos que tener en cuenta, que esta surgió
esencialmente en principio como una lucha reivindicatoria de las clases trabajadoras, bajo el
esquema de la relación de dependencia ( sindicatos), pero también surgió y en gran medida,
como esquema de concesión y estratégico del sistema para contener a las masas rebeldes o
contestatarias, y encausarlas en lo que se llamo el “Estado de Bienestar”, el cual también
colapso. Similares situaciones podríamos analizar tanto en el derecho laboral, el administrativo e
incluso en el derecho comercial, dado que no es casualidad que a las SRL (Sociedad de
Responsabilidad Limitada), se le haya puesto “un techo” a la cantidad de socios. En este marco
de análisis, cabe considerar que el cooperativismo como sistema general no ha colapsado,
porque no ha sido responsable del colapso, ni siquiera estuvo presente en la mesas de las grandes
decisiones, (guerra fría y sus consecuencias sobre el tejido social) pero si ha colapsado y cabe
reconocerlo, una serie de visiones del cooperativismo, que pretendió ser “complementaria” al
sistema capitalista ( El sector cooperativo- George fauquet) y como ya se sabe, y es ley de
dinámicas sociales, que fracasado el principal , se extingue el accesorio. También fracasaron los
partidarios de la visión doctrinaria de la “Republica Cooperativa” (Charles Gide y los integrantes
de la escuela de Nimes), que postularon al “consumidor” como gran soberano y hoy vemos
que el mismo, en todo el planeta ha sido reducido PNL (programación neurolinguistica)
mediante a un simple engranaje sin conciencia alguna, para movilizar la economía, hipnotizados
por los medios de comunicación. Es así, que cientos de millones de seres humanos, consumen
necesidades y aspiraciones que le son impuestas incluso en contra de su salud o de su bolsillo,
por lo tanto, es inadecuado y quizás hasta burlesco, hablar hoy de la “soberanía” del consumidor.
Esta escuela tampoco pudo imponer en décadas de lucha, la idea del “precio justo” y muchísimo
menos aun su postulado de “evolución pacifica” a través de la “competencia victoriosa”, guste
o no, hoy predominan las multinacionales y lo hacen a través de la manipulación mediática, el
engaño, e incluso desatando guerras (Irak, Libia, Siria, etc.) estos pensadores, soñaron una
sociedad donde el “lucro desaparecería”, hoy la realidad indica otro parámetro y otra conciencia
social. También han fracasado dentro del movimiento cooperativista, la llamada “escuela de
transición” (visión marxista leninista), estos a igual que a la escuela de Fauquet, se les cayo “el
principal” (URSS), por lo tanto cabe preguntar ¿Hacia donde iría la “transición”?. Existen otras
corrientes de pensamiento, dentro del movimiento cooperativo, pero si cayeron las principales no
cabe dudas que arrastraron y aplastaron a las secundarias.

Ahora bien, cabe preguntarse y preguntar, desde lo sistémico; ¿Qué es lo que
ha caído o colapsado, las “esencias” o algunas de sus “expresiones fenomenológicas”?, no
cabe dudas, como lo sostengo en el capitulo 20 de mi libro “La humanidad…” (1) que la
respuesta es las expresiones, dado que las esencias son “eternas”, en tanto y en cuanto exista el
ser humano, porque este y la cultura del trabajo y/o de la cultura del consumo, irán juntos hasta
el día del “Juicio Final”.

Cabe rescatar y mucho de las escuelas o corrientes cooperativistas antes
mencionadas, como también cabe hacerlo de los escombros del sistema capitalista colapsado allá
por 1975 (caída Bretón Woods ) o del sistema comunista (caída en 1989) o del sistema
financiero ( caída en 2001 –Argentina) y colapso final en EEUU (2008). Hoy la vigencia del 7
sistema “neofeudal anatocista” ( “esferas o continentes de influencia o libre comercio) a través
de las multinacionales y los bancos de papel moneda virtual, nos obligan a generar grandes
alianzas macrosistemicas (las combinatorias de las que escribo en mi libro) para lograr borrar las
“asimetrías inaceptables”, si es que los ciudadanos de Argentina y del mundo, desean aportar a
una sociedad mas justa y equitativa, donde los principios del cooperativismo tengan plena
vigencia, esta vez, ya no como “complemento” sistémico, sino como actor principal.

Por lo tanto “analizando” microscópicamente el sistema colapsado (hecho o
acontecimiento), podremos elaborar las normas, que hacen a una nueva ley de cooperativas y no
simplemente a una “complementación” jurídico doctrinaria”, que algunos quisiera que sean
útiles tan solo a los “sectores vulnerables o pobres”, o quizás la exclusión de algún tributo o
carga social, para dar algo sin cambiar nada. Por eso cabe tener presente, que el cooperativismo
esta llamado no solo a atender a “sectores vulnerables”, sino también a generar sinergia
intercooperativa o empresaria para el control de los mercados y el territorio, ya sea nacional o
regional y esto no es un tema menor, ni se trata tan solo de debatir cuestiones tributarias, del
derecho laboral o de la seguridad social, debates que obligadamente tendrán que darse, pero no
deberían ser ellos “los marcos reivindicativos y renovadores” de la legislación cooperativa

.

3) Colapso sistémico y declaración cumbre cooperativista de
Guadalajara año 2009

Que en esta ponencia, se escriba sobre colapso sistémico, no es una cuestión
traída de los pelos, etc.. Sino que también esta expresamente analizado y previsto en la
declaración de la I cumbre cooperativista de Guadalajara (septiembre 2009), cabe citar al
respecto y subrayar algunas de sus palabras claves;

“… la humanidad se encuentra en una encrucijada de crisis profunda
y de múltiples dimensiones: económica, financiera, social, de valores y principios,
cultural y ambiental. Estamos ante un punto de no retorno. El uso indiscriminado e
irracional de los recursos energéticos, la búsqueda del lucro a expensas de la
naturaleza y de las personas, los paradigmas en materia de producción y consumo,
los abismos que separan a las naciones más desarrolladas de aquéllas que se
encuentran en vías de desarrollo y postergadas, constituyen algunos de los signos
más graves de la época histórica que atravesamos.

La coyuntura actual representa una oportunidad para el sector
cooperativo, para fortalecer su papel generador de cohesión e inclusión social.
Por lo tanto…”

Al realizar los aportes jurídicos que propongo en esta ponencia, lo hago
teniendo muy en cuenta, el documento de esta I Cumbre Cooperativista de las Américas.

4) Cooperativas de consumo versus Cooperativas de
Trabajo.

Si tenemos en cuenta la “visión eurocentrista”, tendremos que dentro del seno
del movimiento cooperativista, las cooperativas de trabajo, fueron las primeras en surgir en
1831, con Philippe Buchez en Francia, mientras que las cooperativas de consumo, lo hicieron en
1844 en Manchester con los pioneros de Rochadle. Esta reflexión no es un tema menor, a la hora 8
de debatir las normas aplicables. Las cooperativas de consumo, (y luego las de servicio), han
tenido mayor evolución, toda vez que tuvieron el auspicio y tolerancia de ciertas clases
dominantes, dado que las mismas pretendían eliminar al intermediario y allí terminaba su
finalidad, en ningún momento habían puesto en duda o criticado siquiera el tema de la “relación
de dependencia”, la cual da lugar, como esencia sistémica, a la lucha de clases. Situación que si
se hace con las “cooperativas de trabajo”, donde la “relación de dependencia” en sus tres
elementos básicos, no era tolerada. Me refiero a los tres elementos constitutivos de la misma, a
saber a) Subordinación económica b) Subordinación técnica c) Subordinación jurídica.

En conclusión, las cooperativas de consumo no aceptan las intermediaciones y
no cuestionan la relación de dependencia. En cambio las cooperativas de trabajo no aceptan la
relación de dependencia y no cuestionan la posibilidad de alguna intermediación en los bienes de
consumo. Esto supone una doble valoración dentro del movimiento cooperativo, que
considero que la única manera de dar un salto cualitativo, es generar normativas especificas
dentro de una misma ley, pero en capítulos separados y en cada capitulo de la especie
pertinente, ajustar las cuestiones o normas tributarias, laborales, previsionales, etc,

Otra cuestión muy importante ha tener en cuenta, es que las cooperativas de
trabajo, solo han podido prosperar con el nombre de cooperativas de producción dentro del
ambiente rural, y no pudieron hacerlo dentro de la urbanidad.

Dicha situación también debe analizarse, dado que no es un tema menor, si las
cooperativas de producción han prosperado en dicho ambiente rural, ha sido así, dado que el
movimiento industrial, basado en esquemas Unipersonales, Sociedades Anónimas y Sociedades
de Responsabilidad Limitada, que se genera con mucho mas fuerza en las áreas suburbanas o
parques industriales, funciono como un gran imán de mano de obra, luego de finalizada la
segunda guerra mundial. El éxodo rural de millones de personas en busca de la prosperidad que
ofrecía el sistema industrial del siglo XX, genero las actuales megalópolis, que se han convertido
en “crónicamente deficitarias” las cuales es necesario desconcentrar, en la actualidad a través de
un “éxodo urbano hacia la ruralidad”, lo cual tendrá que generar decenas de miles de
cooperativas de trabajo a dicho fin.

Esta reacción pendular sistémica, es decir, este éxodo urbano hacia la
ruralidad, tendrá que ser “motorizado desde la urbanidad”, toda que el mismo en su momento
fue originado por dos situaciones, a) las maquinarias rurales y cultivo intensivo b) la
industrialización de las ciudades. Cabe recordar que Fauquet, en el libro “El sector cooperativo”,
proponía que la industria y los procesos de transformación debían estar en manos del estado o
del sector capitalista, dejando para el sector cooperativo a los pequeños comercios y a los
pequeños productores del campo. Pues bien esa doctrina, ante la evidencia de los colapsos
sistémicos y la vigencia de los bancos internacionales vinculados al anatocismo internacional
debe desaparecer. Hoy debemos reclamar desde el cooperativismo, el protagonismo en
todos los sectores y en todos los tamaños.

5) Ley marco O.C.A.

Sin duda que en este construir legislación, doctrina y consenso, desde las
bases sociales, otro de los pilares en la construcción de una nueva ley de cooperativas, se tendrá
que tener en cuenta, no solamente la ley 20.337 de Argentina, sino también la ley marco de la
ACI, la cual según mi opinión, habrá que agregarle una serie de capítulos y normativas, 9
conforme el contexto aquí expuesto y la nueva realidad social de las que nos habla el documento
de Guadalajara. (septiembre 2009)

La ley marco, lo que hace es básicamente describir y normativizar “el ciclo
vital” de una persona jurídica o entidad, llamada “cooperativa”. Dicha ley, al momento de
formularse, no podía tener en cuenta, la catástrofe final, que habría de ocurrir en el año 2008 y la
vuelta al colonialismo e invasiones o intervenciones militares, en procura de recursos naturales y
de posicionamientos empresarios, que están ocurriendo en la actualidad ( Irak, Libia, Siria, etc)

Ahora bien, conforme mi opinión la ley marco, tiene una orientación
ideológica o de fundamentación, similar a la de la ley 20.337 de Argentina, es decir una visión
volcada más hacia las cooperativas de consumo o de servicios que a las del trabajo. Lo cual
tendrá que tenerse en cuenta, en el oportuno debate o investigación, que necesariamente debe
exceder el “marco tributario”, o del derecho laboral o derecho previsional.

6) El anteproyecto del INAES. (Argentina)

Estuve analizando el mismo, y cabe señalar que si bien tiene una orientación
hacia la cuestión laboral o del trabajo, dicha orientación o visión esta mas concatenada a la
visión laboral proveniente del sindicalismo o cultura de la relación de dependencia, que la
cultura de los emprendedores.

En este sentido cabe resaltar y estructurar aun más, la cuestión de la
“identidad cooperativa”, en las cooperativas de trabajo o de producción, dado que estas
también tienen desde su ontología, una visión empresarial basada en el riesgo empresario.

Hay mucho que rescatar y valorar en el anteproyecto del INAES, pero considero que
visto dicho anteproyecto, como ley de cooperativas de trabajo, segmentaría la normativización
del cooperativismo. En esta ponencia, como se vera en párrafos posteriores, lo que yo hago es
formular una ley con dos partes, una general y otra especial o particular, donde en esta ultima se
regula cada modelo ajustado a los principios generales o consagrando sus excepciones.

Esta visión integradora, desde lo jurídico, no es que surja tan solo desde la
“visión cooperativista”, sino también desde una visión metodologica, que encuentra un claro
ejemplo en la unificación de los códigos civil y comercial de la republica argentina.

Dicho de otro modo, considero que si hacen dos o mas leyes vinculadas al
cooperativismo, seria atomizar el movimiento cooperativista y su proyección, cuando a nivel de
“sistema jurídico en general”, se esta registrando otra metodología o corriente legislativa.

7) La nueva ley cooperativa.

Conforme lo anteriormente expresado, considero desde esta ponencia, que es
necesario generar una nueva ley, ya sea en Argentina o Latinoamérica y que responda a los
escenarios sociales, conflictivos y en desarrollo “ut supra” considerados, conforme mi opinión,
lo recomendable seria, generar una ley que tenga previsto dos grandes partes o pilares, a
saber;

a) Una parte general, que normativiza al “ciclo vital” de la persona
jurídica, (inicio, desarrollo y extinción). Es decir los clásicos capítulos de cualquier persona
jurídica. Me refiero a los vinculados a la constitución de la misma, los artículos respectos a sus 10
integrantes (asociados), capitulo respecto a la administración, dirección, vigilancia, etc., donde
comprendería un total promedio de diez (10) capítulos “clásicos” .

Para esta parte general, se pueda tomar como antecedentes tanto la ley 20.337,
como la ley marco de la OCA y/o ACI, como otras referencias normativas, que se articulen a los
principios y valores del cooperativismo. Después de todo no olvidemos que en Argentina, estuvo
vigente, hasta 1973, la ley 11.388, que remitía en forma supletoria a la ley de sociedades
comerciales.

b) Una parte en especial o particular. La cual surgiría de distintos
debates, cumbres, congresos, etc, y que seria lo especifico reclamado por los actores de los
distintos escenarios sociales y en lo que al cooperativismo hace, especialmente tiene que
destacarse en este apartado a los distintos formatos de “Cooperativas de trabajo”, dado que la
concentración económica reinante a través de los monopolios, oligopolios, monosopnios y
oligopsonios, ha triturado a las pequeñas y medianas empresas, lo cual también ha llevado a
perjudicar el consumo. Generar distribución de riquezas, control de mercados y territorios a
partir del fomento de cooperativas de trabajo y redes cooperativas de pymes, no es un tema
menor y debería constituir política de estado.

Esta parte “especial”, debería comprender o ser integradora o inclusiva
de los distintos formatos cooperativos, todos ellos obviamente articulados a los principios y
valores del cooperativismo, a los de la cultura del trabajo y orientados todos al “principio de
satisfacción”, de necesidades y aspiraciones del ser humano, tanto primarias como secundarias.

Cabe señalar que entre las distintas figuras o modelos de cooperativas,
“existen algunas incompatibilidades”, lo cual se soluciona legislando en el apartado especial.
Ejemplo una cooperativa de consumo o de servicios, consagra la relación de dependencia de sus
empleados (gerentes, operarios, etc). A su vez, en una cooperativa de trabajo, es inadmisible la
relación de dependencia.

Por otra parte, las cooperativas sociales , están necesitadas de tener un ingreso
fijo, dado por el Estado y esta situación, de especial vulnerabilidad sistémica, también merece
un tratamiento legislativo, y sin desconocer que son cooperativas, por el solo hecho de que la
“ayuda social” se convierte en un “sueldo” vía contrato, que hace a la dignidad y la cultura del
trabajo y no a la limosna de los monopolios, que suponen la entrega de cajas con alimentos,
degradando la naturaleza del ser humano y potenciando la lujuria de aquellos que pretenden
exhibirse como benefactores.

Esta parte especial de la “nueva ley”, debería comprender a titulo enunciativo
e integrador las siguientes figuras o formatos cooperativos, que surgen como semillas de
construcción, en los escombros de los actuales escenarios sociales.

a) Capitulo X: Grupos precooperativos: Hoy equivalen a
Sociedades de Hecho, habría que dotarlos de “responsabilidad limitada” y de algunas
disposiciones que hagan al reconocimiento de su existencia y a las limitaciones de sus
capacidades, pero facilitando su expansión y consolidación.

b) Capitulo X Cooperativas de trabajo “en general”. Se trata de
legislar sobre cooperativas de trabajo en función de dos parámetros, a) niveles de 11
educación formal (oficios diversos) b) segmentos de participación en el sector
económico, y comprendería los siguientes subcapitulos ;

1) Cooperativas de Producción; ejemplo agropecuarias
2) Cooperativas Industriales, ej una fabrica de autos o motos
cooperativo
3) Cooperativas de Comercio, ejemplo un supermercado o
una super tienda
4) Cooperativas de Servicios, ejemplo cooperativa de
basurero electrónico,
generación de redes cloacales, electricidad, luz, etc.

c) Capitulo X CTPU (Cooperativas de Trabajo de Profesionales
Universitarios). Estas cooperativas tienen una especial orientación en función de una
muy especial estructura estratégica, a la que denomino en mi libro Motor Nuclear
Universitario. De ella escribo en mi libro ya citado ( La humanidad…) y de la cual se
puede obtener el capitulo Nº 21, en forma gratuita descargándolo del sitio web
www.librolahumanidad.com.ar . Estas cooperativas pueden ser y/o se originan en los
distintos profesionales que surjan de las distintas terminalidades universitarias conforme
capacitación académica recibida ( coop de abogados, coop de ingenieros, coop de
contadores, coop de médicos, coop de arquitectos, etc.) ( ver www.coprinf.com.ar ,
www.abogadoscoop.com.ar www.coproce.com.ar )

d) Capitulo X Redes Cooperativas Pymes. Se trata de cooperativas
de trabajo, pero con un especial enfoque, dado que son redes que engloban a micropymes
y pymes, es decir empresas de pequeños capitalistas que en determinado nivel mantienen
la relación de dependencia (en la base), es decir en el comercio, taller o emprendimiento
de la cual resultan propietarios y por el cual se asocian en el formato de red cooperativa.
Estos pequeños patrones asociados en el formato cooperativo, eliminan la relación de
dependencia, entre ellos, la cual suele suceder en otros formatos vía acciones o capital,
pero en la red cooperativa, al consagrarse en la asamblea de socios, una persona un voto,
para la conducción y/o administración de dicha red cooperativista, quedan consagrados
también los principios cooperativos.

e) Capitulo X Cooperativas de Oficios Específicos. Este tipo de
cooperativas es similar a las CTPU, pero se diferencia en que corresponden a los niveles
de educación secundaria y no a las de grado universitario. Se reitera, que en estos dos
casos, el enfoque esta ligado a las distintas terminales que ofrece el sistema de educación
formal y conforme su estratificación. ( ejemplo Cooperativas de carpinteros, Coop de
herreros, Coop de mecánicos, etc)

f) Capitulo X Empresas recuperadas; A través de este capitulo se
legislaría sobre esta modalidad que ha surgido en estos últimos tiempos.
12
g) Capitulo X Cooperativas sociales. A través de este capitulo se
legislaría, sobre cooperativas que necesiten de la ayuda estatal para salir adelante

h) Capitulo X Cooperativas de vivienda. A través de este capitulo
se incentivaría, el sistema de autoconstrucción en sus distintos formatos.

i) Capitulo X de Cooperativas de consumo; Este tipo de
cooperativas ya es un clásico de la literatura y se normativizaria sobre la adquisición y
distribución de artículos para el consumo personal, del hogar.

j) Capitulo X Cooperativas de educación. A través de este formato
se legislaría ya sea sobre cooperativas donde el “principio activo” son docentes que se
nuclear para formar una escuela, o padres y ciudadanos, que forman una escuela y
contratan docentes.

k) Capitulo X Bancos Cooperativos. A través de este formato, cuya
temática no es menor, se normativiza todo lo que sea el préstamo de dinero, cuentas
corrientes, etc, sin que estos bancos pueden tener ningún tipo de control por entidades
bancarias de otros formatos.

l) Capítulos X otros formatos. En este capitulo se dejaría “la
puerta abierta”, dentro del marco de los principios y valores cooperativos, la cultura del
trabajo, la integración y desarrollo social, a otras combinaciones como pueden ser la
alianza o trabajo conjunto de varias cooperativas, algo así como las U.T.E (Unión
transitoria de Empresas), o Figuras de Alianzas o trabajos conjuntos de cooperativas con
empresas capitalistas o con el estado, etc.

8) Temáticas especificas.

8.1 El acto cooperativo.

Sobre el acto cooperativo, uno de los elemento centrales dentro de la doctrina,
he escrito en mi libro “La humanidad…” (ya citado) en el capitulo Nº 10 punto 1.5, bajo el
titulo “El acto cooperativo, el acto comercial, y el acto delictivo o mafioso”. Allí desarrollo a lo
largo de 15 paginas de similar tamaño al A4, realizo el tratamiento del mismo, pero realizando
analogía con el acto de comercio y el acto delictivo de los monopolios y de las actividades del
anatocismo, entre otros.

Cabe considerar, como lo escribo en el libro, que aun dentro de los
doctrinarios del Derecho Comercial o Mercantil, todavía no existe doctrina unánime sobre el
“acto de comercio”, discusión que ya tiene casi doscientos años de existencia. Soy pesimista, en
cuanto a que se vaya a lograr un “criterio unánime” con respecto a lo que significa el “acto
cooperativo”, dado que este varía según la concepción o formato de cooperativa o
cooperativismo, al que pertenezca quien emite la consideración.

En principio mi postura ha sido adherir, prima facie, a lo previsto en el
artículo 4 de la ley 20.337 y el artículo 7 de la ley marco de la ACI. Luego después de realizados
una serie de análisis, he considerado necesario emitir una noción de acto cooperativo, pero como 13
he sostenido ut supra, en mi caso desde la visión del cooperativismo de trabajo y sin dejar de
lado la consideración a los artículos señalados anteriormente. La noción o concepto que he dado
en el titulo ya indicado, es la siguiente y paso a citar;

“Son actos cooperativos, de las cooperativas de trabajo, todos
aquellos que son llevados adelante por un grupo de personas en forma de
empresa, y asociados en distintos niveles, que pretenden satisfacer sus
necesidades y aspiraciones, entre un mínimo y un máximo de dignidad existencial.
La esencia de esos actos tiene en mira no solo la satisfacción individual, de
necesidades y aspiraciones, sino complementar o ayudar a la comunidad en sus
falencias, de carácter económico, social o cultural. Es esencia del mismo, la
ausencia de codicia o posicionamientos empresariales de tipo monopólico. Su fin,
es asegurar transparencia y control, en las relaciones socioeconómicas de la
existencia social…” (NCY- ob cit)

8.2 El factor numérico o masa critica. Los grupos precooperativos.

Este es otro de los temas que considero vitales, al menos en la fundación de
una cooperativa de trabajo, dado que es mi opinión que las cooperativas “chicas” (menos de 30
integrantes), tienden al fracaso o resquebrajamiento. En mi libro, se encuentra la
fundamentación, exponer los fundamentos excedería el perímetro de esta ponencia. Valga
entonces al menos, inventariar y destacar dicha temática a los efectos de su oportuna regulación
y/o tratamiento.

8.3 La capacitación previa a la constitución de la coop y durante su
desarrollo
Este es otro de los temas centrales, que deben tenerse en cuenta en la
legislación a proponer. Cabe considerar que para una correcta evolución de una empresa de
capital, se deben invertir los dineros o el capital presupuestado conforme al plan de negocios. Lo
mismo sucede con las cooperativas de trabajo, solo que “el capital dinero” debe necesariamente
reemplazarse por el “capital cultural o capital conciencia”, al menos en su prioridad.

En las cooperativas de trabajo, la capacitación, adquiere un rol e importancia
que no lo tiene en las cooperativas de consumo o de servicios. En las de trabajo es mucho mas
importante dicha temática. Es de allí, su importancia. Tratar dicho tema equivale a una nueva
ponencia, al menos lo dejo inventariado en esta para su oportuna normativización.

8.3 Los excedentes o ganancia.

Este es otro de los temas, que difiere según sea el formato de una cooperativa
de consumo o servicio y el de una cooperativa de trabajo.

En las de trabajo, “el excedente” es simplemente “ganancia” o sea diferencia
entre precio de venta menos costos. Solo que la visión del cooperativista de trabajo con respecto
a ese excedente o ganancia, es sencillamente distinta al del propietario de un negocio
genuinamente capitalista, que esta animado por el principio del lucro y el acaparamiento de la
plusvalía. Lo cual no ocurre en las cooperativas de trabajo, porque la plusvalía producida, es
propiedad del cooperativista, quien deja a la cooperativa tan solo reservas legales o para
gastos. He incluso en todos los casos, dicha plusvalía es distribuida en forma proporcional al
aporte laboral efectuado, lo cual genera un parámetro de equidad que se ajusta al esfuerzo 14
realmente proporcionado. De esta manera se elimina tanto el pancismo o parasitismo de algunos
como la codicia de otros.

8.4 El estatuto y el reglamento

Actualmente en la legislación argentina, se presentan para su aprobación
primeramente el estatuto y luego el reglamento. Existen proyectos donde esta prevista la
presentación conjunta, lo cual si bien es positivo, también hay que considerar que a lo largo de la
marcha de la cooperativa de trabajo, es necesario generar cambios o modificaciones que no
alteren la esencia de los principios. Este tema es importante, por lo tanto seria apreciable debatir
sobre los principios básicos del estatuto y del reglamento, dejando a las respectivas asambleas
ordinarias, mayores precisiones que surjan de la dinámica .empresarial. Todo ello a los efectos
de hacer de las cooperativas empresas ágiles y no “edificios jurídicos” que sean monumentos a la
burocracia.

8.5 La estructura departamental

En un grupo mayor a treinta (30) integrantes, es aconsejable adoptar
estructuras departamentales, que la ley tenga prevista dicho tipo de organización aunque más no
sea a titulo referencial o enunciativo, seria conveniente para lograr la rotación de los dirigentes y
que la cooperativa no quede empantanada en el mando o conducción de una o dos personas.

Las otras estructuras clásicas del mundo empresarial, son menores (ejemplo
lineal vertical o lineal asesorada) y ello haría más difícil la competitividad y/o emulación de las
cooperativas contra los monopolios u oligopolios. Mis recomendaciones fueron y son, legislar en
cooperativas de trabajo para más de 30 de integrantes, todo grupo menor debería conformarse
bajo la figura del grupo precooperativo, sobre la cual también debe legislarse. En cuanto a las
estructuras recomendadas es la departamental, dado que permite la armonía del grupo y la
asignación de funciones especificas dentro de la empresa cooperativa.

8.6 El “inversor o socio capitalista”

Este también es otro de los temas a considerar en la formación de cooperativas
de trabajo, para lo cual debe debatirse a) la subordinación de dicho inversor o socio, al principio
del trabajo o de personas o de un voto una persona, b) El limite máximo de rentabilidad que
puede llegar a obtener, con la inversión de un determinado capital dentro de estructuras
cooperativas, c) su alcance y participación dentro del consejo de administración.

La necesidad de este debate, es que los bancos ( incluso los cooperativistas)
son renuentes a facilitar créditos a cooperativas, o son tan exigentes en sus solicitudes, que
muchas veces se hace inviable por parte de las cooperativas de trabajo conseguir capitales para
algún tipo de emprendimientos. Ahora bien, existen en casi todas las sociedades, pequeños
capitales que aunados a una estructura de cooperativas de trabajo como socios inversores y/o
socios capitalistas, podrían obtener mayores beneficios que los que otorga el interés bancario,
donde estos asociados o socios capitalistas asumirían el riesgo empresario de igual manera que
los cooperativistas y tendrían similares condiciones en lo que hace a la participación en el
gobierno y propiedad de la cooperativa

8.7 ¿Socios o asociados?
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Este es un tema que considero se ha convertido en obsoleto. En algunos
países, para designar al integrante cooperativista, se utiliza la palabra socios en otros el de
asociado. Ambas terminologías han tenido diferencias dado que la palabra socios, estaba ligado
a las personas jurídicas comerciales y las de asociado a las asociaciones sin fines de lucro. Pero
en la actualidad y a partir de los clubes de fútbol y otras instituciones como centros vecinales u
ONG, etc, se utiliza la palabra socios de manera más popular y comprensible, al menos en la
republica Argentina. Algo similar sucede en las cooperativas de trabajo con las palabras
“excedentes” o “ganancias” o entre “entidad” y “empresa”, etc. Considero que es conveniente un
debate sobre esta semántica y que palabras utilizar en la formulación de la nueva ley de
cooperativas.

Nº 9. Tema especial. Las CTPU.

Las cooperativas de trabajo de profesionales universitarios (CTPU),
constituyen y deberán constituir un capitulo especial dentro de la hipótesis de una nueva ley de
cooperativas, según se expone en esta ponencia. Será un tema clave incluir en ellas, algunos
aspectos ligados a la estructura A+I+D (actualización, investigación y desarrollo) o también
llamado MNU (motor nuclear universitario)

El tema no es menor y me atrevo a afirmar y desafiar en las arenas del debate,
que en su constitución y desarrollo se juega gran parte del futuro mismo del cooperativismo en
general. La crisis, o colapso sistémico, no ha sido menor, todo el edificio social, económico y
cultural construido sobre el paradigma del capital, proveniente del mercantilismo neoliberal se ha
derrumbado.

Los propietarios de empresas capitalistas “genuinas”, es decir a partir del
principio del esfuerzo propio basado en el paradigma del capital o plusvalía, han sido
reemplazados a lo largo y ancho no solo de Argentina sino de toda Latinoamérica, por “los
capitalistas especulativos” y/o de “capitales provenientes de la corrupción sistémica”. Estos a su
vez, fueron y son controlados por “multinacionales bancarias” ligadas al anatocismo
internacional. Ergo cae el principio del capital obtenido a través de la plusvalía, caen los
principios de la cultura del trabajo y se afirma lo que he llamado en mi libro y citado ut supra, el
“acto delictivo”, en lugar del “acto de comercio” o del “acto cooperativo”. El acto delictivo, ya
no como un acto marginal, sino como acto dominante en el escenario o tejido socioeconómico y
cultural.

Ese acto delictivo, (que va desde el narcotráfico, la usura y la corrupción por
citar algunos) y que se expresa fenomenologicamente en verdaderos sectores o clases sociales,
con su códigos, sus ideologías y sus intereses, en fuerte alianza a los monopolios, oligopolios,
monopsonios y oligopsonios, ha logrado generar una concentración económica, que domina a
partir del principio del capital, el escenario de lo que se ha dado en llamar “la sociedad del
conocimiento y la innovación”, la cual esta integrada principalmente por profesionales
universitarios al servicio de dicha infraestructura.

En Argentina, existe un stock de 1.145.000 profesionales, conforme cifras del
INDEC. Cabe considerar que el 20% de los mismos, se encuentra en buenas condiciones de
desarrollo con sus necesidades y aspiraciones satisfechas. Ello así sucede porque son
profesionales que están ligados sus servicios, al 20% de los operadores que controlan el 80 % de
la distribución de riqueza. Algo parecido sucede en el resto de Latinoamérica. Ergo el 80% de
los profesionales universitarios, se encuentra en situación de vulnerabilidad sistémica, tanto en lo
sectorial como en lo individual. 16

La única salida digna para los mismos, es el formato de las CTPU, en un
tamaño de mediana o gran empresa cooperativa, a los fines de neutralizar los gastos operativos y
potenciar el capital intelectual. De llegar a darse este tipo de cooperativas a lo largo y ancho
de Argentina o de cualquier otro país, el efecto económico, social y cultural, que ello significara,
no caben dudas que será muy positivo para el movimiento cooperativo, y el cual servirá como
motivo de difusión, imitación y/o replicación por otros sectores sociales, a los cuales se les
transmitirá entusiasmo y motivación a partir de la cultura del ejemplo.

Es quizás de esta manera, que el cooperativismo de trabajo, pueda crecer
exponencialmente a lo largo y ancho del continente, cambiando las relaciones de fuerza
existentes en la actualidad.

No me cabe dudas, que ese cambio de fuerzas permitirá disminuir los actuales
abismos sociales, generando mayor armonía y equidad. Es de allí, que entiendo que tener en
cuenta este formato, para la nueva ley de cooperativas, es clave en todo el desarrollo del
movimiento cooperativos y en la infraestructura de los sistemas socioeconómicos actuales.

Dr. Norberto Carlos Yosef – abogado

Ciudad de Santa fe – calle Luciano Torrent 1833 .
Teléfono 0342-4522177 –
email ncyosef@hotmail.com.
Republica Argentina

OTROS DATOS:

ENTIDAD COOPERATIVA a la que pertenezco como miembro del Consejo de Administración.

COPRINF LTDA (Cooperativa Profesionales en Informática). www.coprinf.com.ar

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Cooperativa HAMMURABI, (G.P.) Coordinador General www.abogadoscoop.com.ar

Cooperativa COPROCE (G.P.) función capacitador www.coproce.com.ar

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Bibliografía citada

(1) Libro: “ LA HUMANIDAD, tuvo, tiene y tendrá respuestas. COOPERATIVAS de
TRABAJO, opción del presente, esperanza del futuro”

Sitio web del libro. www.librolahumanidad.com.ar